La gestión de los envases vacíos de productos fitosanitarios es una de las principales preocupaciones de la industria, ya que quedan residuos en ellos tras su uso. Para proteger la salud humana y animal, así como el medio ambiente, se han implementado diversos programas para eliminar estos residuos de forma adecuada y segura.
Independientemente del método de eliminación final de estos envases, deben desecharse con la menor cantidad posible de residuos.
De ahí la importancia del triple enjuague, es decir, lavar los envases al menos tres veces.
La práctica de aprovechar hasta la última gota del producto mediante el triple enjuague de los envases inmediatamente después de vaciarlos y el uso del agua de enjuague en los pulverizadores, representa un ahorro económico para el productor.
Además, esta práctica mejora la seguridad gracias a un mejor control. Las personas que entran en contacto con estos materiales, así como los animales domésticos, no están expuestos a los riesgos inherentes a los envases abandonados en los campos, que a menudo se encuentran cerca de fuentes de agua.
Otro elemento esencial para esta operación es que las personas que manipulan estos envases utilicen ropa protectora para evitar el contacto con el producto.
Cómo se realiza el triple enjuague:
El envase se vacía por completo, se coloca en posición vertical y se llena con agua hasta un cuarto de su capacidad. La descontaminación es más eficaz cuando queda la mínima cantidad de agua en el envase entre cada enjuague.
Una vez añadido el volumen necesario de agua de enjuague, el envase se sella y se agita vigorosamente durante 30 segundos. Esto elimina los residuos del producto que quedan en su interior. A continuación, se abre el envase y se vacía cuidadosamente su contenido en el tanque de pulverización del aplicador.
Tras realizar esta operación tres veces, es necesario perforar la base del envase con un instrumento afilado, sin dañar la etiqueta, para inutilizarlo. El envase se puede llevar a un centro de recogida donde se organiza su transporte a un centro de procesamiento.
Cuando los envases son de mayor tamaño, como 50, 100 o 200 litros, se realiza una operación similar. Tras llenar el recipiente con agua hasta un cuarto de su capacidad, se vuelve a colocar la tapa y se gira el recipiente de lado, haciéndolo rodar durante 30 segundos. A continuación, se coloca el recipiente sobre un extremo y se deja reposar durante 30 segundos. Después, se gira sobre el otro extremo y se deja reposar otros 30 segundos. Este proceso completo se repite dos veces más, al igual que con los recipientes más pequeños.
El vaciado de estos recipientes más grandes debe realizarse de la misma manera que con los más pequeños, vertiendo el agua de enjuague en el tanque de pulverización del aplicador.
Programa de Eliminación de Recipientes
El objetivo principal del Programa de Eliminación de Recipientes Vacíos de Productos Fitosanitarios es reducir el impacto ambiental.
De este objetivo surgió la creación de un programa que, a finales de 2001, ya estaba en funcionamiento en 10 países latinoamericanos, con la meta de ampliar la participación a 13 países más para 2002. La eliminación de los envases puede realizarse de diversas maneras: reciclando el material, utilizándolo como combustible o incinerándolo en plantas especiales, entre otras técnicas. La técnica específica adoptada depende de las necesidades y regulaciones de cada país.
Sin embargo, antes de su eliminación, es necesario limpiar los envases. El método de triple enjuague se desarrolló basándose en tres argumentos fundamentales:
- Economía: se puede aprovechar el 100% del producto contenido en el envase.
- Seguridad: una vez descontaminados, los envases se pueden manipular sin peligro para el trabajador.
- Medio ambiente: los envases con triple enjuague no representan ningún peligro para el medio ambiente debido a los residuos de productos fitosanitarios. Algunas mediciones
Mediante numerosas pruebas y análisis realizados en distintos países y por diversas instituciones, es posible verificar que el contenido de residuos en los envases se reduce a un nivel prácticamente indetectable. El término «Triple Enjuague» ha sido aceptado por algunas autoridades como sinónimo de limpieza.
A continuación, se presentan algunos resultados de análisis realizados por la Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos (EPA) y publicados en su informe al Congreso, titulado «Estudio de Envases» (EPA540/09-91-116. Mayo de 1992. PB 91-110411. págs. 106-107). Las pruebas se llevaron a cabo mediante tres enjuagues consecutivos para determinar el residuo tras cada paso.
La información contenida en la publicación anterior demuestra que con el triple enjuague el residuo de todos los productos es inferior al 0,01 por ciento de la concentración original. Estas cifras respaldan los excelentes resultados de este procedimiento.
Generalmente se puede decir que, en Estados Unidos los contenedores Triple Enjuagado no se consideran que contengan residuos peligrosos y que según la EPA pueden ser eliminados en rellenos sanitarios controlados. (Ver Aviso de Registro de Pesticidas (PR) 83-3)
Los resultados obtenidos en Brasil por el Dr. Casadei de Baptista en Piracicaba, Sao Paulo, se resumieron como sigue:
1° enjuague = 98,8 por ciento de residuos eliminados
2º enjuague = 99,9856 por ciento de residuos eliminados
3° enjuague = 99,9998272 por ciento de residuos eliminados
Las concentraciones encontradas en el cuarto enjuague estuvieron todas por debajo de 100 ppm, lo cual es aceptable según los estándares internacionales establecidos en países como Holanda y Francia.
Para campos limpios
El programa “Manejo de Envases” tiene como objetivo central la eliminación de los envases vacíos de productos fitosanitarios.
Los primeros esfuerzos en esta búsqueda se realizaron en 1995 y 1996 en países como México, Guatemala y Brasil. Hoy, gracias al esfuerzo de las respectivas cámaras o asociaciones de los diferentes países y con el apoyo de CropLife Latin America, 10 países cuentan con programas de este tipo y se espera que los programas se expandan.
Los programas comparten el objetivo de limpiar y mantener los campos limpios y se conocen con diferentes nombres:
- “Mantenemos Nuestros Campos Limpios”
- “Campos limpios”
- “Mantenemos Campos Limpios”
- “Limpiamos nuestros campos”
A través de las asociaciones nacionales de la industria y con el apoyo de empresas afiliadas, se están desarrollando programas de disposición de contenedores adecuados a cada país. También se busca la colaboración y cooperación de diferentes entidades relacionadas con la agricultura, la salud y el medio ambiente para sacar adelante estos programas de manera efectiva.
En diferentes países latinoamericanos la participación de algunas organizaciones no gubernamentales ha sido significativa porque contribuye a los esfuerzos hacia el éxito sostenible.
La industria, además de su esfuerzo por eliminar los envases de productos, también está trabajando para reducir y minimizar el potencial impacto ambiental a través de otras acciones. La investigación y el desarrollo no se dirigen únicamente a nuevos productos, sino también al desarrollo de productos que requieren dosis de aplicación más pequeñas por cada unidad de superficie, productos con menor toxicidad, productos que se degradan rápidamente en el medio ambiente, contenedores que sean biodegradables, contenedores más grandes y de usos múltiples, y puntos de venta de productos que puedan suministrar los productos en mini camiones cisterna que puedan devolverse y reutilizarse.
Alternativas de disposición
Entre las alternativas de disposición final hay dos grandes categorías. Uno es la reutilización de los materiales y el otro es la eliminación.
Existen varias alternativas en la categoría de reutilización:
- Reciclaje de materiales plásticos o metálicos
- Reciclaje en productos asfálticos
- Reutilización como fuente de energía, como combustible alternativo para plantas de cemento o generadores eléctricos y
- Reutilización de los contenedores como contenedores de productos de uso múltiple
Entre las alternativas de eliminación también existen varias posibilidades:
- Incineración en hornos especiales
- Incineración en el campo
- Incineración en el campo en contenedores especiales para quemar
- Eliminación en vertederos
Existen muchas alternativas, pero todas requieren que los envases se limpien mediante el método de “Triple Enjuague”.
Reutilización de materiales
Los métodos de eliminación más recomendados son aquellos que reutilizan el material original, ya sea plástico o metal, porque de esta forma no hay pérdida de material ni de energía. Estos métodos se consideran los más sostenibles. Los métodos más reconocidos en este momento son:
- Reciclaje de materiales: los materiales recogidos y procesados se reutilizan. No hay mayores problemas con el metal porque comúnmente se reciclan todos los tipos de metal. Este método tiene la ventaja de la aplicación de altas temperaturas que eliminan cualquier posible residuo.
El reciclaje del plástico no es tan fácil. Los materiales plásticos deben clasificarse ya que la industria trabaja con una variedad de materiales plásticos como PEAD, PEBT, PET, polipropileno y COEX.
Después de clasificar los materiales por clase, los contenedores se trituran y se limpian nuevamente para eliminar cualquier resto de suciedad o material de etiquetado. Todos los envases, aunque hayan sido triplemente enjuagados, tienen un mínimo de residuos de producto por lo que el agua utilizada en este proceso de limpieza debe ser tratada antes de ser eliminada. Estos procedimientos son esenciales para reciclar materiales y convertirlos en productos terminados, como conductos de cables eléctricos, y este proceso se sigue en el estado de Sao Paulo en Brasil.
Por último, existe lo que se denomina el método del “material reciclado extruido”, en el que material triturado de diferente calidad, incluido COEX, se mezcla, se calienta y se extruye en piezas moldeadas como paneles, postes y estacas para cercas.
En Argentina y México se está probando un nuevo método de eliminación de plástico triturado. El plástico se mezcla con asfalto para la pavimentación de carreteras y autopistas. Las primeras pruebas parecen muy prometedoras, pero los resultados finales no estarán disponibles hasta dentro de algunos meses. Este método de eliminación es interesante principalmente por su bajo coste.
- Reutilización como fuente de energía: El material plástico contiene casi la misma energía potencial que los combustibles tradicionales utilizados en los hornos de las productoras de cemento y en la generación de electricidad. ¿Qué podría ser más lógico que utilizar estos materiales plásticos adecuadamente tratados como fuente de combustible alternativa?
Este no es un método nuevo. Desde hace más de 10 años se realizan pruebas en el uso de plásticos como combustible alternativo en plantas de cemento para determinar si existen potenciales problemas por residuos de productos químicos.
Estos hornos trabajan a temperaturas superiores a los 1.000 grados centígrados y pueden alcanzar temperaturas de 2.000 grados, lo que no deja dudas de que en estas condiciones la combustión es perfecta y no produce emisiones tóxicas. El proceso de incineración en hornos de cemento tampoco deja residuos sólidos y por ello puede considerarse el método perfecto de eliminación porque aprovecha toda la energía y no deja rastro de residuos.
La mayoría de los gobiernos y organizaciones ecologistas insisten, por seguridad, en el análisis periódico de las emisiones para determinar su toxicidad.
- Reutilización de Contenedores: Este procedimiento es una elección de cada negocio. Hoy en día, muchas empresas utilizan contenedores más grandes, llamados minicisternas, que una vez vaciados pueden devolverse al fabricante. Pocos productos permiten esta práctica debido al alto grado de probabilidad de contaminación del producto y contaminación cruzada.
Eliminación de materiales
Este proceso logra la eliminación, pero no aprovecha los materiales ni la energía que contienen. Además, la mayoría de estos métodos son costosos y por estas razones se utilizan rara vez o en circunstancias en las que no hay alternativas.
- Incineración en hornos especiales: En muchos países, y en América Latina, existen hornos especiales para la incineración de residuos peligrosos. Existen muchos hornos instalados en plantas industriales donde las empresas tienen la necesidad de incinerar sus propios residuos y tienen autorización para incinerar también otros productos. También existen hornos exclusivamente para la incineración de residuos químicos y aquí se pueden incinerar envases vacíos de producto, pero este es un proceso costoso y tiene el inconveniente de no aprovechar la energía contenida en el material plástico. Este método es recomendado por la industria para aquel tipo de residuos que no tienen otra forma de eliminación, como tapas de envases con sellos internos contaminados.
- Incineración en el campo: este tipo de eliminación está prohibida en la mayoría de los países porque produce emisiones que afectan la salud humana y animal pero está permitida en ciertas naciones.
- Incineración en campo en recipientes de incineración especiales (bidones de 200 litros): en Inglaterra está autorizado quemar contenedores en campo en incineradores especiales construidos con bidones de acero de 200 litros adecuados para este proceso. Se han hecho intentos para perfeccionar la construcción de tales incineradores, pero el procedimiento de combustión debe evitar la producción de humo negro y las temperaturas de combustión deben exceder los 900 grados centígrados.
Este sistema se recomienda en regiones remotas donde la recolección de envases es prácticamente imposible, pero debe ser autorizado por las autoridades competentes. Se están realizando pruebas en México con incineradoras construidas para este fin y los resultados hasta el momento son prometedores.
- Eliminación en vertederos: existe la posibilidad de desechar envases vacíos en vertederos municipales o privados controlados, según la legislación de cada país. En los Países Bajos y Estados Unidos esta práctica está aceptada. Chile es el único país latinoamericano que autoriza la eliminación de envases en vertederos autorizados, siempre que estos hayan sido sometidos a un proceso de limpieza, que en nuestro caso implica un triple enjuague. Se recomienda triturar los envases que se vayan a desechar en vertederos para evitar su recolección y reutilización incorrecta. Chile ha otorgado su autorización para utilizar este método de eliminación gracias a estudios presentados que documentan la eficacia del triple enjuague.